Saturday, January 03, 2009

Dolores Ayala Nieto


¿Quién, en sus cinco sentidos, dedica un artículo bloguero a Lolita Ayala?
Sólo Juan T. Llamas.
Anjá.
Sucede que la noche de anoche fui a cenar a una fonda de tacos de la colonia.
Mientras esperaba los frijoles “a la charra” y un “taco pirata” que pedí para yantar a gusto, y ganar algo del sodio y del potasio perdidos por la tormenta de la celebración de la Nochevieja y la de anteayer, día primero, me puse a ver la televisión del humilde mesón.
Estaban, los clientes ahí reunidos, viendo una telenovela cuyo nombre no quiero recordar.
Sería de Telerrisa o de TV Chichimeca la serie, pero como siempre los diálogos eran ridículos y las interpretaciones de los “actores” y “las actrices” daban más risa que un comentario político de Pedro Ferriz de Con o de Joaquín López Dóriga.
Yo no comenté nada, ni me reí, pues el público estaba muy atento.
El señor Llamas es muy comedido.
El telechurro se interrumpió en varias ocasiones con motivo de los mensajes comerciales. Fue ahí donde ocurrieron ciertos golpes morales a mi memoria. Y digo que fueron de carácter moral porque la verdad sea dicha –por más dolorosa que sea ésta– ya no recordaba la existencia en la Tierra de Lolita Ayala.
Ignoraba si vivía o moría –tanto en la TV como en la vida real–.
Muy bien.
Pasaron dos mensajes en donde Lolita hablaba de los problemas de la columna vertebral, el uno, y de las molestias del tubo digestivo, el otro.
Y me hice varias preguntas a mí mismo:
¿Vive Lola Ayala? (así le llamaba López Dóriga, por razones de celo profesional, en la década de los setenta, cuando ambos estaban bajo la dirección del amo de la mentira, Jacobo Zabludovsky Kraveski).
¿En dónde estuvo todos estos años?
¿Es felizmente soltera, desgraciadamente casada o una divorciada dichosa?
¿Y hoy en día se dedica a hacer avisos comerciales de medicamentos?
Pobrecilla.
Lo cierto es que no me fijé qué anunciaba. Todo por ver el rostro de un espectro que me trasladó varias décadas hacia el pasado.
Ésas y otras más que me planteé durante mi regreso a casa.

Después de haber hablado telefónicamente con un compadre hoy por la mañana, me sentí menos mal.
Me dice mi compadre que Lola nunca se ha retirado del ámbito de los noticiarios. Telerrisa la ha traído (a lo largo de los años) de aquí para allá: ya sea en secciones de programas en donde ella no es la titular, encabezando informativos de la televisión abierta o del cable, etcétera.
Me comenta que, al día de hoy, tiene su propio noticiero por la TV en el mediodía (?).
Pues yo, en verdad (Juan T. Llamas se sonroja) desconocía todo esto.

Pero, a ver, a ver, a ver, a ver.
Yo no tengo tanta culpa.
Anjá.
¿Quién chingados menciona su nombre en las cantinas, en los restaurantes, en los cafés, en los periódicos, en las NOTICIAS de otros noticiarios, en la charla común y corriente de dos conciudadanos?
NADIE.
Ni los RM (retrasados mentales menores de treinta años) ni los VP (viejos puñetas mayores de esa edad) hacen las siguientes preguntas:
¿Viste en el noticiero de Lolita Ayala que…?
¿Te has fijado cómo se conserva Lolita Ayala a pesar de sus años?

¿Y a quién se le ocurre escribir sobre Lola Ayala?
Pues solamente a un bloguero que no tenía nada que decir un sábado por la tarde.
¡Qué coraje tengo¡ ¡Qué coraje tengo¡
(Qué ridículo pasé ante mi compadre).
¡Ah¡ Aquí hay unas Bohemias en el refrigerador. Menos mal.

4 comments:

Ayax said...

Varias veces me tocó que Javier la mencionara. No recuerdo con qué pretexto pero si mencionó a Lolita Ayala... ¿Sabes qué es lo chistoso? QUe soñé que me encontraba en la barra de un café a Javier y me contaba sobre Lolita Ayala!

Antonio Aguilera said...

Originalìsimo tu comentario sobre esta Lolita Ayala. Sobre todo el cuadro de la cantina donde fuiste a reponer los distintos oligoelemnetos perdidos por la celebraciones.
He recreado mi propia pelìcula mental, asociada a distintas escenas de las pelis de Buñuel en su estadìa mexicana.
Debes de prodigarte màs en el relato corto, bueno o largo. No quedarìas muy bajito junto al autor de Pedro Pàramo..
Ciertamente, y sin ànimo adulatorio, es buenìsimo.
!! A ESCRIBIR, A ESCRIBIR !! JAJAJA.

Me gustaron mucho tus palabras por el revulsivo. Como no tuve tiempo, por el laboro, de contestar, hoy me he dado una escapadilla.

Te dije:

JUAN TADEO Llamas de Sintierra,
Duque de Pontevedra y Vallecillo:

Lo que menos me creo de tì es lo de "sobrio" jajaja. Conociendo tu aficiòn a las diversas fiestas.

Fenomenal tu comentario.
Si te hubiese conocido Cervantes te hubiese dedicado la 1· parte del Quijote al menos, y no a otro Duque, que no era grande de España ni de Mèxico comme toi, monsier Llamàs.
( el final lo he improvisado ahora jajaja ).

Siempre agradecido tu cuate andaaluz, andaafuel, andadecualquiermanera.

Que el año que empieza sea grande para tì.

Antonio Aguilera said...

Mi cuate, què son las bohemias en el frigorìfico ?? Birras tal vez ??

Juan T. Llamas said...

Ayax:
Ya me imaginaba que Javier hubiese hablado de Lola Ayala.
Solamente a él se le ocurre.
Saludos.


Antonio:

Bueno, fue un comentario sano, mi estimado Antonio.
¿Ya se fueron las visitas a su siglo?
¿O seguirán la parranda, jajaja?
Conviden por Dios.

Las Bohemias sí son una marca de cerveza.

Saludos.